Accesorios sexuales

Una estrategia para el placer con uso terapéutico

La sola mención pública de accesorios sexuales provoca, al menos, cierto pudor. Sin embargo, en la búsqueda del placer y de la resolución de problemas de índole sexual, parecen ser una estrategia más que puede ayudar.

Verónica Kenigstein, especial para Ciudad Internet.

A lo largo de la historia, los seres humanos han encontrado estrategias creativas que les permitieran vivir mejor su vida. El terreno de la sexualidad no escapa a esta realidad. ¿Qué lugar tienen los accesorios en el desarrollo de una sexualidad saludable?

El Lic. Ezequiel López Peralta, psicólogo y sexólogo clínico, director del sitio Aprendosexo.com, comenta que él suele recomendarlos con frecuencia. “La terapia sexual es pragmática; si el sexólogo clínico considera que uno de estos recursos puede acortar los tiempos de tratamiento o aumentar su eficacia, entonces se indican”.

Según el profesional, su uso terapéutico depende de muchos factores: el tipo de trastorno, las creencias del paciente, sus expectativas con respecto al tratamiento y si han utilizado alguna vez o no estos accesorios. La terapia sexual es “artesanal”; cada situación requiere de un esquema terapéutico específico.

Para la Lic. Virginia Martínez Verdier, psicóloga y sexóloga clínica, directora de Sexuar.com.ar depende de cada profesional: “Lo recomendable es estimular la creatividad de la pareja, y como ‘sobre gustos no hay nada escrito’, habrá parejas que decidan incluirlos y otras que no. No se trata de decirles qué es lo que les producirá placer. Lo importante es ayudarlos a descubrir sus propios intereses”.

El cuidado es uno de los temas fundamentales, ¿el uso de accesorios, puede tener algún efecto negativo en la sexualidad de las personas o las parejas?. Ambos profesionales coinciden en que no, siempre y cuando sean utilizados con criterio y de manera acordada. Es fundamental que todas las conductas sexuales sean de mutuo consentimiento y no por sometimiento o temor.

López Peralta alerta, sin embargo, sobre ciertos productos que se venden
para lograr determinados efectos que en realidad no se producen. Por ejemplo:

- Cremas para estimular la erección: no tienen diferencia química con las cremas para las manos o el cuerpo; si tienen algún efecto, es puramente psicológico.

- Pomadas y geles para retardar la eyaculación, que contienen un anestésico y partiendo de una teoría errónea que sostiene que la eyaculación precoz es producto de un exceso de sensibilidad del pene. Siguiendo esa línea, si por este medio se disminuye la sensibilidad, se prolongan los tiempos. Lo único que se logra es que el varón pierda fácilmente la erección, y que anestesie la vagina de su compañera.

- Por último, la “vedette” de estos engaños son los distintos sistemas para aumentar el tamaño del pene, que en realidad no aumentan el tamaño del pene, y cuyo uso puede provocar lesiones (a veces graves) en sus tejidos.

Martínez Verdier agrega el cuidado obvio que hay que tener desde el punto de vista higiénico. También quisimos conocer la experiencia de quienes los ofrecen. Daniel, de Misexshop.com, comenta que existe todo tipo de accesorios. Hay desde artículos con formas obvias, textura e imagen sumamente real o elementos diferentes a los típicos que acostumbramos a ver, pero cada uno cumple su función y apunta a una necesidad.

“Normalmente, los compradores empiezan por cosas sencillas y conocidas como un consolador, pero a medida que se van soltando, se van interesando en compras más específicas y acorde con sus gustos- explica-. Lo que más se venden son lubricantes y consoladores, aunque a veces aparece algún comprador que gasta mucho más en una muñeca”.

Sólo el 1 % de los clientes retira personalmente sus compras; en general los pedidos se envían por correo o por moto. Una de las características de este tipo de adquisiciones es la discreción tanto en los pedidos como en las entregas. Los envíos se realizan en envoltorios sin identificación del contenido y la persona que hace la entrega no conoce el contenido del paquete.

Daniel explica: “la mayoría de nuestros clientes son hombres, pero cada vez más mujeres hacen encargos.” Los hombres suelen comprar artículos para usar en pareja. Las mujeres, en cambio, apuntan a veces a gustos personales y otras al interés de la pareja. Daniel agrega que, según su experiencia, “la mujer que se anima a comentar algo, se hace más cargo de sus fantasías o gustos personales que el hombre”.

También vale desmitificar el mito que asegura que los que compran consoladores o vibradores, son gay, y -a su vez- que el cliente homosexual compra sólo consoladores grandes. “Cuando vendemos un consolador grande normalmente será utilizado para un regalo y en broma.”

Usos terapéuticos

El Lic. Ezequiel López Peralta, psicólogo y sexólogo clínico, director del sitio Aprendosexo.com indica algunos ejemplos en los que se pueden recomendar los accesorios:

• Mujeres con trastornos del orgasmo que necesitan un nivel de estimulación que, al menos de momento, no les proporciona la penetración vaginal, ni las caricias en sus genitales ni el sexo oral. Se recomiendan vibradores que no necesariamente deben tener forma de pene, lo que sería relevante en el caso de que la pareja considere que esto estimula la fantasía de la mujer. Basta con cualquier objeto que vibre y que en lo posible tenga varias velocidades. Muchas mujeres solamente logran el orgasmo si tienen este tipo de estímulo y esto no las convierte en “anormales”: lo importante es su satisfacción y la de su pareja.

• Varones con eyaculación retardada, que necesitan estimulación adicional para eyacular. Se trata de pacientes en general difíciles (sobre todo si el problema es de toda la vida), y que estimulando con vibraciones su perineo, la base del pene o el glande pueden lograr mejores sensaciones.

•Varones con disfunción eréctil grave (orgánica), en otros tiempos utilizaban prótesis huecas sujetadas con arneses y que les permitían tener una penetración con su pareja. Actualmente la alta eficacia de los recursos médicos para tratar este tipo de disfunción, hacen que este accesorio esté en desuso para estos fines. Hoy más bien lo utilizan parejas con la fantasía de penetración por un pene grande.

• Parejas con disminución de su deseo sexual (consulta muy frecuente) que necesitan recrear y redescubrir la pasión, el placer y el erotismo. La lencería erótica, los disfraces, las bolas chinas, los preservativos con formas y colores, los dildos, las películas eróticas, los accesorios para acariciar o proporcionar estímulos en la piel, pueden facilitar la motivación sexual. Es importante que la pareja no lleve a cabo rápidamente todas sus fantasías, y que siempre deje alguna pendiente.

Fuente: Ciudad Internet. http://www.ciudad.com.ar/ar/AR_Nota_2005/0,3813,2393,00.asp

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